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sábado, 11 de diciembre de 2010

El buscador de oro / J.M.G Le Clézio



Leer a Jean Marie Gustave Le Clézio es degustar una prosa austera, exquisita, incisiva y exacta que ahonda con precisión en lo más profundo de lo humano. Su carrera literaria ha sido reconocida con la concesión, en el 2008, del Premio Nobel de Literatura.

Le Clézio nace circunstancialmente en Niza, en 1940, en una familia que se había instalado en Isla Mauricio en el siglo XVII, y es en esta Isla donde desarrolla esta historia.

Ali es un muchacho, hijo de una familia blanca que vive un tanto aislada y cerrada en si misma entre plantaciones de caña trabajadas por nativos.

El chico mantiene una relación muy especial son su hermana Laure y con su madre, que trata de enseñar a sus hijos, mediante juegos, aspectos de la cultura de un mundo muy ajeno a lo que les rodea. Ali siente la atracción de la naturaleza, de los árboles y sobre todo la fascinación por el mar.

El padre les enseña a conocer las estrellas. Guarda entre sus papeles el mapa de lo que supone es el tesoro del Corsario Desconocido. Tras una gran tormenta que destruye la casa donde viven y la central eléctrica con la que el padre trata de llevar el progreso a esa parte de la isla, la familia tiene que trasladarse a la ciudad.

Ali trabaja en la oficina de la empresa de su tio, con quien no tiene una buena relación. Pasea de vez en cuando por el puerto y contempla los barcos. Un día hay un barco que llama especialmente su atención, el "Zeta" y decide embarcar en él hacia Isla Rodrigues, donde se supone se encuentra escondido el tesoro. A bordo del barco tendrá la vivencia del mar, de la navegación, del día a día de los marinos.
La búsqueda de ese tesoro (argumento tan común en las novelas de aventuras de marinos y piratas) se va a convertir en un viaje a la soledad que se interrumpe cuando decide alistarse y viajar a Francia para combatir en la primera guerra mundial (impresionante la narración de la lucha en las trincheras).

Cuando regresa de la contienda Ali sigue en su búsqueda del tesoro... es un tarea dura y difícil... de nuevo la soledad... Ouma, una nativa que vive inmersa en la naturaleza y el mar le acompaña a veces y le hace conocer el amor....

A través de esa durísima búsqueda va a conocer lo más profundo de la vida humana, va a buscar el sentido de la existencia.

Espero haberte incitado a la lectura de este libro. No es frecuente la sensación de estar leyendo LITERATURA así, con mayúsculas, y con Le Clézio esto ocurre desde los primeras líneas -al margen de premios y Nobeles-. Además, para los pirados del mar, este libro esconde alguno de los mejores párrafos que he leído sobre él. Una gran obra que estoy segura voy a releer...

Por cierto ¿has visto qué bien conjunta la portada del libro con el diseño de este Cuaderno? ...parecen hechos el uno para el otro ;)

4 comentarios:

Jose Manuel dijo...

Magnifica recomendacion que va a ser tenida en cuenta esta tarde que voy de tiendas.Es un placer conocer libros nuevos con resumen y todo.Mejor que un dico duro nuevo,un ordenador,estan tirados de precio.
Un abrazo y me alegro de verte por aqui,bueno ya te habia visto pero es que yo para la musica soy muy raro.

Isabel Martínez Rossy dijo...

Poco a poco voy retomando la vida normal, ya terminé los cursos que me tenían tan liada y puedo dedicar tiempo a mis cosas. Me han prestado un portátil pero tengo un montón de fotos de las últimas salidas que aún no he descargado... hay mucho material que ya iré sacando. Ya me contarás si compraste el libro y si te gusta.
Un abrazo, José Manuel

Javier dijo...

Una interesantísima recomendación. Como una llamada a las aventuras literarias.

Esperando por el nuevo material!

Isabel Martínez Rossy dijo...

Que alegría tenerte por aquí, Javier!!! Es una obra cargada de aventura y profundidad humana al estilo de las de los esos grandes escritores que amamos los locos del mar: Conrad, Melville, London... Creo que te gustaría
Un abrazo