Nací un 23 de mayo y el de este año era un cumpleaños que quería celebrar de manera especial... quería celebrarlo haciendo realidad un sueño que me ha acompañado mucho, mucho tiempo.Y quería compartirlo con mi prima Concha que es alguien, como diría Miguel Hernández, "con quien tanto quiero" y persona maravillosa con quien me encanta compartir viajes, experiencias y verdadero amor por el arte... Va por ti, primita.El sueño era conocer Florencia y ver "El David" de Miguel Ángel, esa escultura del más genial artista de la historia que considero una de las creaciones más bellas de esta especie, terriblemente cruel y maravillosamente creadora, que es la especie humana...
Imagen obtenida en Internet (desconozco el autor).
La escultura original se encuentra en la Galería de la Academia. No podría explicarte la emoción inmensa que sentí al verlo al fondo de la sala, iluminado por la luz cenital que entra desde el lucernario de la cúpula que lo alberga...
Acercarme a ese gigante bellísimo, contemplarlo en silencio, desde todas las perspectivas y en todos sus detalles y sentir que cada músculo, cada vena, laten en el mármol con la intensidad de lo que está vivo... Me costó mucho alejarme, quizás para siempre, de esa presencia que aún siento conmigo...
En la Galería de la Academia no se pueden hacer fotos y las imágenes que vas a ver corresponden a la copia del David que se encuentra en la Piazza della Signoria, emplazamiento en el que estuvo el original hasta que, por razones de conservación, fue trasladado a la Academia.
Aunque se trata de una copia, poder apreciarla en el lugar para el que la esculpió Miguel Ángel, con la luz cambiante del día, y la perspectiva del impresionante Palazzo Vecchio, sede de la histórica República Florentina, es también muy emocionante.
La fidelidad con el original se refleja en todos los detalles.
La posición de las piernas, una mano que tira de la honda mientras la otra sujeta una piedra, toda la tensión que marca la musculatura...

... la fijeza de esa mirada bajo las cejas fruncidas... es la fuerza de la voluntad, el instante en que la determinación se transforma en acción... la voluntad que genera el valor, la voluntad que obtiene, de un bloque de mármol desechado por sus fisuras, la obra genial.
Esta ha sido el inicio de una serie de entradas dedicadas a Florencia, la realidad de un sueño. Como siempre, espero tu compañía...
...Continuará...
Quiero agradecer a
Navegante haber concedido a este blog el Premio "Dardo y Blog de Oro" compartido con otras bitácoras amigas que sigo y admiro. Es un verdadero honor tenerte como seguidor y siempre un placer visitarte. Un abrazo