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martes, 5 de julio de 2011

El Bolao / Cóbreces / Cantabria



Con tantos motivos de indignación que tenemos todos los días acabamos bastante cansados y tristones y ya necesitamos un respirito de aire marino y horizontes abiertos. Quiero llevarte de nuevo a un lugar en el que estuvimos juntos hace algún tiempo, El Bolao.

Desde Cóbreces sale un camino rural muy cántabro entre prados y vacas... A unos tres kilómetros nos espera el vértigo de ese sobrecogedor acantilado que bate el mar y una muy interesante sorpresa...


En el extremo más oriental la cornisa rocosa se abre en una brecha... El Río La Verde forma una preciosa cascada y una poza que desagua en el mar. La fuerza del agua fue utilizada en otros tiempos, como demuestran las ruinas del antiguo molino.


La caña y la soledad acompañan al pescador al borde del cortado... quizás sel mar sea generoso con su espera y su tesón...


Al oeste el acantilado es abrupto y las olas se rompen contra las rocas...


Y allá al fondo, como un mascarón de proa oteando el ancho horizonte, el juego caprichoso de la roca erosionada simula la silueta imponente de un indio americano...



4 comentarios:

Eugeni Guzman dijo...

Isabel, qué fotos más bonitas y qué sitio tan diferente a la costa mediterránea, ahí tenéis hierba hasta el agua y unos acantilados de vértigo. Pero no veo el molino del que hablas, con lo que me gustan los molinos. A ver...

Isabel Martínez Rossy dijo...

Hola, Eugeni...Tengo la suerte de poder viajar al norte con bastante frecuencia y disfrutar de esa maravillosa costa...son mis escapadas desde Salamanca cuando necesito acercarme al mar. Me gustó mucho navegar el Mediterráneo y vivir unos años a su lado, en Mojácar, un precioso pueblo de Almería, y también lo disfruto de vez en cuando.
Ya se por tu blog que te interesan las construcciones tradicionales, aficción que comparto. Las ruinas del molino se ven un poquito en la foto de la cascada, a la derecha, lo único que se conservan son las cuatro paredes exteriores, nada de la maquinaria ni de las dependencias (lo siento;)
Gracias por pasarte por aquí y un saludo

Anónimo dijo...

Cantabria infinita

Isabel Martínez Rossy dijo...

Tienes razón, Anónimo. Cuanto más conozco Cantabria más acertada me parece esa frase.
Un saludo