Haciendo clic en cualquier imagen podrás acceder a un álbum con todas las fotografías contenidas en esa entrada a su tamaño real. Gracias por tu visita.


martes, 9 de junio de 2009

Egipto (y III)

...Continuación...


Dioses, faraones, sacerdotes, templos y pirámides... Inevitablemente surjen preguntas en mi cabeza sobre el poder, las creencias, los ritos, sobre los millares de hombres arrastrando enormes bloques de piedra...

Desde la ciudad de Aswan volamos hasta Cairo siguiendo la cinta verde que el Nilo dibuja sobre la inmensidad del Sáhara...

Sorprendente, fascinante, extensísima Cairo. Con cerca de 20 millones de habitantes (una de las ciudades más pobladas del mundo) es un hervidero de actividad, de tráfico (toda una aventura cruzar sus avenidas entre rios de vehículos que jamás respetan los semáforos) y, por supuesto, de gente.

Cairo es muchas ciudades: el Cairo moderno, el musulmán de mezquitas y alminares, el copto, el inglés, los mercados y bazares, la Ciudad de los Muertos (enorme cementerio cuyos mausoleos llevan muchos años habitados por vivos), Heliópolis (zona residencial), la expansión en enormes barrios de construcciones que parecen inacabadas.

En esta ciudad de contrastes los hoteleles y los edificios modernos y lujosos comparten esquina con callejuelas llenas de viejísimas tiendas y cafetines donde grupos de hombres fuman tranquilamente vistosas pipas de agua (un placer, te lo aseguro).

Y los mercados y bazares: especias, orfebrería, chilabas, preciosas lámparas de latón, cachimbas...olores y colores, bullicio y regateo.

La ciudad llega ya casi hasta las Pirámides, después de ellas, el desierto. Impresiona contemplar desde su base esas grandiosas y extrañas construcciones, por más que las hayamos visto cientos de veces en fotos o reportajes.

El ascenso a la cámara funeraria de la Gran Pirámide se hace mediante una rampa por un pasadizo que en algunos tramos sólo permite subir agachado. La cámara no tiene ninguna decoración, bloques desnudos de basalto y el sarcófago de piedra... impone estar allí, en el corazón de esa montaña de piedra.

Me despido de Egipto sobrevolando el delta del Nilo y pensando que me quedo con ganas de recorrerlo, que siento no haber visto Alejandría (la ciudad del primer faro, de la gran biblioteca, de Kavafis), que quiero regresar a Cairo y perderme en ella con calma y tiempo.

Si, me gustaría volver...
















4 comentarios:

Náufrago dijo...

Si las fotos son magníficas, tu relato me ha parecido fascinante. Leyéndote dan ganas de salir corriendo para sumergirse en ese mundo.

Gracias por compartirlo.

Isabel Martínez Rossy dijo...

Gracias a ti por acompañarme y por tus comentarios.
Un saludo.

El tejon dijo...

¡¡¡Fascinante !!!Maravilla de fotos. Gracias por el relato y por compartirlo.

Isabel Martínez Rossy dijo...

Gracias a ti, Tejón y ya sabes...a por todas.
Un saludo