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jueves, 22 de noviembre de 2012

Otoño en la Sierra de las Quilamas / Salamanca (I)

 
 


Déjate perder en el bosque conmigo. Allí, entre los árboles, respira el aire fresco y húmedo, el olor de los  hongos y las hojas que vuelven a ser tierra. Abre tus ojos a los dorados, rojos, naranjas, ocres, verdes... Caminemos en silencio, escuchando el rumor del viento y el canto de los pájaros...


 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Seguiremos disfrutando del otoño...otro día....
 

lunes, 12 de noviembre de 2012

Santa María de Lebeña / Cantabria

 
Esta entrada se la dedico a Jesús y Mila quienes, siempre que visito su tierra cántabra, comparten conmigo un montón de rutas y lugares maravillosos. Gracias, amigos, por todos esos buenos momentos
 
 
 
 
Hemos recorrido impresionados el agreste y cerrado Desfiladero de la Hermida siguiendo el curso del río Deva. Los paredones verticales de los Picos de Europa entre los que transcurre el río se abren en el valle de Liébana, comarca histórica cuya capital es la villa de Potes.
 
Lebeña, un pequeño pueblecito rodeado de una espesa vegetación mediterránea -debida al especial microclima de la comarca- y de impresionantes roquedos y picos, guarda esta joya del perrománico cántabro.
 
 
 
 
Según documentos del año 924 fueron los Condes de Liébana quienes mandaron construir esta iglesia.
 
La planta es de basílica, con una nave central más ancha y alta que las dos laterales. En la cabecera se adosaron capillas laterales. El interior (que no se puede fotografiar en la visita) es un armónico conjunto de espacios y alturas. Los pilares que sustentan las bóvedas de cañón tienen columnas adosadas, y los capiteles siguen el estilo corintio, con delicadas ojas de acanto. El estilo mozárabe se manifiesta en la forma de herradura de los arcos. Es muy interesante una estela con grabados celtas, colocada en la parte baja del retablo.
 
El pórtico, añadido en el siglo XVIII, se abre al maravilloso entorno natural...
 
 
 
 
 Al pie de la iglesia el pequeño cementerio
 
 
 
 
Los aleros están sustentados por modillones tallados también con símbolos solares celtas
 
 
 
 
 
Al fondo, mires donde mires, los Picos de Europa rodean el valle 
 
 
 
 
 
Delicadas cenefas con motivos célticos ornamentan los viejos muros de mampostería
 
 
 
 
El campanario, edificación independiente de la iglesia, fue construído en el siglo XIX imitando los elementos arquitectónicos mozárabes
 
 
 
 
Junto a la iglesia se mantienen en pie los restos muertos del que fue un magnífico tejo milenario que hace pocos años no resistió un fuerte temporal. Bajo este árbol, se celebraban los concejos... pero otros tejos jóvenes acompañan Santa María de Lebeña y abren al otoño sus preciosos frutos, como campanitas, que brillan de un rojo encendido y casi traslúcido...
 
 
 
  

jueves, 1 de noviembre de 2012

Mar de fondo en Playa Arnia / Cantabria


Una de las playas más impresionantes de Cantabria, formada entre enormes plegamientos.
Fue hace dos semanas, con buen y sonoro mar de fondo.




... Ya ves, mi técnica del vídeo sigue dejando bastante que desear!!!! tendré que seguir practicando...

lunes, 29 de octubre de 2012

Huerto de Calisto y Melibea / Salamanca

 
 
Hoy te llevo a visitar uno de mis rincones preferidos de Salamanca. Imagina que aún es verano y te invito a charlar a la sombra de viejos árboles y con la musiquilla del agua en la fuente...
 
La cancela, en el viejo muro de piedra, está abierta para nosotros.
 
 
 
 
El huerto nos recibe con juegos de luz y sombra.
 
 
 
 
Estamos en uno de los huertos que salpicaban de vegetación las casas nobles del barrio antiguo de la ciudad.
 
 
 
 
Éste vergel, colgado sobre la vieja muralla y asomado al río Tormes, ha sido nombrado "Huerto de Calisto y Melibea" y es que éste, o alguno parecido, pudo inspirar a Fernando de Rojas aquella historia de amores trágicos.
 
 
 
 
Fernando de Rojas, nacido en La Puebla de Montalbán (Toledo), estudió leyes en Salamanca a finales del siglo XV. Su  única obra  que hoy conocemos como "La Celestina" tuvo dos versiones  "Comedia de Calisto y Melibea" (1499) y "Tragicomedia de Calisto y Melibea" (1502). Su autoría ha sido cuestionada en múltiples ocasiones, incluso se piensa que pudieron ser obras de varios autores...
 
 
 
 
... Siempre ha existido un cierto halo de misterio en torno a esta obra maestra que señala la transición entre la narrativa de la Edad Media y la del Renacimiento...
 
 
 
 
La acción se desenvuelve a través de los diálogos de los personajes, con un esquema teatral, y su valor literario viene dado por la profundidad del retrato psicológico de los mismos, especialmente el de Celestina.
 
 
 
 
Te voy contando esto mientras paseamos entre la variedad de árboles y arbustos que nos rodean y que vibran con todos los tonos de verde, disfrutando de los olores y el frescor en este mediodía.
 
 
 
 
Las cercanas catedrales se alzan con toda su magnificencia sobre la frondosidad del jardín
 
 


Las flores, con su colorido, ponen el contrapunto a las tonalidades de verde


 
 
... Y allá, en un rincón, la vieja Celestina, sigue convocando encuentros de amantes....
 
 
 
 
 

miércoles, 3 de octubre de 2012

...Que soy de un pueblo de toros con el orgullo en el asta / "Vientos del Pueblo" / Miguel Hernández

 
 
                       


Vientos del pueblo me llevan,
vientos del pueblo me arrastran,
me esparcen el corazón
y me aventan la garganta.

Los bueyes doblan la frente,
impotentemente mansa,
delante de los castigos
los leones la levantan
y al mismo tiempo castigan
con su clamorosa zarpa.

No soy un de pueblo de bueyes,
que soy de un pueblo que embargan
yacimientos de leones,
desfiladeros de águilas
y cordilleras de toros
con el orgullo en el asta.
Nunca medraron los bueyes
en los páramos de España.

¿Quién habló de echar un yugo
sobre el cuello de esta raza?
¿Quién ha puesto al huracán
jamás ni yugos ni trabas,
ni quién al rayo detuvo
prisionero en una jaula?

Asturianos de braveza,
vascos de piedra blindada,
valencianos de alegría
y castellanos de alma,
labrados como la tierra
y airosos como las alas.
Andaluces de relámpagos,
nacidos entre guitarras
y forjados en los yunques
torrenciales de las lágrimas.
Extremeños de centeno,
gallegos de lluvia y calma,
catalanes de firmeza,
aragoneses de casta,
murcianos de dinamita
frutalmente propagada,
leoneses, navarros, dueños
del hambre, el sudor y el hacha,
reyes de la minería,
señores de la labranza.
 
Hombres que entre las raíces,
como raíces gallardas,
vais de la vida a la muerte,
vais de la nada a la nada,
yugos os quieren poner
gentes de la hierba mala,
yugos que habeis de dejar
rotos sobre sus espaldas.
Crepúsculo de los bueyes
está despuntando el alba.
 
Los bueyes mueren vestidos
de humildad y olor de cuadra;
las águilas, los leones
y los toros de arrogancia,
y detrás de ellos, el cielo
ni se enturbia ni se acaba.
 
La agonía de los bueyes
tiene pequeña la cara,
la del animal varón
toda la creación agranda.

Si me muero, que me muera
con la cabeza muy alta.
Muerto y veinte veces muerto,
la boca contra la grama,
tendré apretados los dientes
y decidida la barba.

Cantando espero a la muerte,
que hay ruiseñores que cantan
encima de los fusiles
y en medio de las batallas.