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viernes, 30 de enero de 2009

Mercado Medieval de Santa María da Feira

Hoy nos vamos de turisteo para olvidarnos un poco de la crisis, del capitalismo y de otros temas peliagudos y deprimentes.
Viajando por Portugal en agosto del 2007, en una charla con alguien en Aveiro y por casualidad, como suelen llegar esas pequeñas sorpresas que hacen la vida divertida, nos enteramos de que se estaba celebrando el Mercado Medieval en Santa María da Feira y que era algo que merecía la pena ver.
Santa María es una pequeña, agradable y característica ciudad portuguesa próxima a Porto. Su nombre se debe a su feria, documentada desde 1117, y que mensualmente se sigue realizando en la actualidad.

Desde lo alto de una colina un impresionante castillo domina un entramado de callecitas (con numerosos edificios de los siglos XVIII y XIX) y la Iglesia, con su bella escalinata.




Cada año, en los diez primeros días de agosto, la ciudad y su entorno se convierten en el escenario de en un espectacular Mercado Medieval... Y allí estábamos, en medio de un bullicio festivo y colorista del que participa toda la ciudad y visitantes.
El mercado ocupa la explanada donde se celebra desde antiguo la feria mensual, y va ascendiendo por la ladera de la colina en la subida al castillo, dentro de un precioso bosque que le aporta una magia especial.

Además de numerosos tenderetes con todo tipo de mercaderías (joyas, cerámica, objetos de cuero y latón, vidrio, ropas, tejidos....todos con curiosos y creativos diseños), podemos ver artesanos (herreros, alfareros, canteros) realizando sus trabajos de forma tradicional, o probar productos preparados con los antiguos medios, o consultar nuestro futuro a brujas y nigromantes....


La música la ponen músicos callejeros, grupos de mendigantes y bufones, percusionistas...


Pero lo que de verdad hace especial este mercado es la recreación de ambientes y situaciones medievales: el campamento militar con armamento de la época (ballestas, catapultas), figones y tabernas al aire libre, demostraciones de cetrería. Podemos participar de juegos como el tiro con arco o asistir a representaciones de torneos, actos de fe inquisitoriales... Mucha gente de la ciudad se viste con ropas de diseño medieval.




Total que, aunque los mercados medievales son frecuentes en muchos lugares, éste es muy especial y nos encantó. Os animo a visitarlo (si tenéis niños puede ser una gran experiencia para ellos). Siempre es agradable una visita a nuestros amigos portugueses que saben hacernos sentir “benvindos” a su hermoso país.


viernes, 26 de diciembre de 2008

Aquellos horrorosos objetos


No te imaginas lo divertido que me ha resultado preparar este post. He rebuscado por la red las imágenes que respondieran justamente a cada uno de los objetos que quería representar y….lo conseguí. En algunos casos no ha sido nada fácil, no te creas…incluso alguna de las fotos es bastante mala.
No sé bien por qué me acordé de aquellas muñequitas vestidas de soldado, con corneta y todo, que los muchachos que estaban haciendo la mili regalaban a sus novias cuando yo era pequeña y empecé a pensar en todos esos objetos espantosos que nos rodeaban, que eran elementos casi fijos de decoración en las casas de padres, abuelos, vecinos, seguro que los vas a recordar, seguro… Los encontrabas sobre la televisión, en aparadores, mesitas y siempre reposando sobre el indispensable tapetito de ganchillo.
Ahí están: la bailaora de flamenco, el relieve con la Sagrada Cena, el torito de plástico con esas banderillas enormes, el tapiz moruno enmarcado que ocupaba una pared casi entera de tantos comedores (abrumador), la consabida muñequita-soldado, la virgen luminiscente, esa parejita de “bucólicos” pastorcitos del XVIII, la inevitable lata de lunares de Cola-Cao (¿habría alguna cocina en España que no tuviese su propia colección?) y, como no, el Quijote, que aquí presento en su versión más “fisna” del tampoco evitable LLadró o imitación barata…,
¿A que si, a que te suenan todos, a que los estás ubicando en tu memoria? Pues claro. Y si se te ocurre alguno más, me lo dices y aumentamos la colección.