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domingo, 17 de enero de 2010

Semblanzas de León (I)



Uno de los fines de semana que precedieron a la Navidad, mi amiga Tere (va por ti y por esos vermouths caseros y buenísimos que nos tomamos) y yo nos dimos una vueltecilla por León y este va a ser el tema que va a ocupar mis próximas entradas. La ciudad se lo merece y siempre es agradable pasearla. No va a ser un recorrido tipo "guía turística", si no más bien unos apuntes así, a vuelapluma...


Los sábados (y creo que los miércoles también) la Plaza Mayor se convierte en un gran mercado con todo tipo de productos de huerta, embutidos (esa cecina y esos quesos leoneses!!!), y el ambiente es así de animado y variopinto...


...Y después de las compras, unos cortos (o esos vermouths de gloriosa memoria) y unas tapitas en los numerosos mesones del Barrio Húmedo -que ya puedes imaginarte a qué debe su nombre-.


... El Húmedo es el barrio antiguo de León, con una interesante arquitectura tradicional en sus callejas ...

...Y de pronto, al volver una esquina, crees estar en otra época... la Plaza del Grano -así llamada porque en ella se celebraba un mercado de cereales- es un rincón donde el tiempo parece haberse dormido y esperas encontrarte en cualquier momento con algún embozado de capa y espada...


... Continuará...

viernes, 15 de enero de 2010

Scorpions / Still Loving You


Te traigo otro de esos temas que integran la banda sonora de mi vida y casi seguro de la tuya... Ni te imaginas las veces que he escuchado esta canción y los buenos momentos que he vivido mientras sonaba ... y porque la tarde está gris y la voz de Klaus Meine puede hacerla suave e íntima... y porque las baladitas de los Scorpions son un clásico para los que tenemos corazón heavy...

Además -mira que suerte- he encontrado un vídeo con el texto en inglés (seguro que te montas el karaoke, jeje) y la traducción al castellano.... Pues eso, a disfrutar de estos alemanes duros que hacen baladas de seda...



lunes, 11 de enero de 2010

Playa de San Lorenzo / Gijón (Asturias)

Esta entrada se la dedico a mi hijo, Álvar, por ser como es y por el precioso regalo que me ha hecho... Va por ti.


El pasado sábado la playa de San Lorenzo estaba así, desierta y bella. El frío era intenso y aunque el sol hacía algún intento por asomarse entre las nubes éstas le fueron ganando terreno...


Un cielo impresionante, un mar rizado y una preciosa luz de contrastes....



...Una ocasión estupenda para estrenar la cámara que mi Rey Mago particular me ha regalado y de la que también vais a disfrutar los amigos que visitáis este Cuaderno. Ahora sólo me falta entender el manual (que tiene lo suyo), pero creo que la calidad de la imagen es evidente...

Después del breve paseo y el rápido reportaje (las manos como carámbanos, oye) cayó la granizada y la lluvia que las nubes venían presagiando... Frío invierno éste.

miércoles, 6 de enero de 2010

Antes de que cuente diez / Fito & Fitipaldis


Que si, que ya lo sé... que has oído un montón de veces esta canción, que la puedes tararear sin problemas... pero ¿y la letra? ¿la has escuchado bien? porque lo merece... Es toda una forma de ver la vida y te invito a leerla, porque a veces se pierde un poco en la música y cada verso tiene sentido.

Y después viene el vídeo, curioso y tierno, como este hombre de aspecto frágil y corazón grande y uno de los pocos rockeros que van quedando en este país invadido de grupetes pegajosos.

"Puedo escribir y no disimular,
es la ventaja de irse haciendo viejo.
No tengo nada para impresionar
ni por fuera ni por dentro.

La noche en vela va cruzando el mar
porque los sueños viajan con el viento
y en mi ventana sopla en el cristal,
mira a ver si estoy despierto.

Me perdí en un cruce de palabras,
me anotaron mal la dirección.
Ya grabé mi nombre en una bala.
Ya probé la carne de cañón.
Ya lo tengo todo controlado
y alguien dijo no, no, no, no, no,
que ahora viene el viento de otro lado.
Déjame el timón.
Y alguien dijo no, no, no.

Lo que no llegará al final
serán mis pasos, no el camino.
No ves que siempre vas detrás
cuando persigues al destino.

Siempre es la mano y no el puñal.
Nunca es lo que pudo haber sido.
No es porque digas la verdad,
es porque nunca me has mentido.

No voy a sentirme mal
si algo no me sale bien.
He aprendido a derrapar
y a chocar con la pared.
Que la vida se nos va
como el humo de ese tren,
como el beso en el portal,
antes de que cuente diez.

Y no volveré a sentirme extraño
aunque no me llegue a conocer.
Y no volveré a quererte tanto
y no volveré a dejarte de querer.
Dejé de volar, me hundí en el barro
y entre tanto barro me encontré
algo de calor sin tus abrazos.
Ahora sé que nunca volveré"

Guapa la letra ¿a que si? pues ahora mirate el vídeo hasta el final, que tiene sorpresa...


lunes, 4 de enero de 2010

Días de sal / Antonio G. Iturbe



Hoy me apetece comentarte este libro que acabo de leer y que, ahora que me fijo, tan bien combina con el diseño gráfico de este Cuaderno...

Antonio G. Iturbe se dedica al periodismo cultural. Actualmente es director de la revista de libros "Qué leer" y ha publicado varios libros para niños. Creo que su única novela es ésta de la que voy a hablarte.

Cerca de Cabo de Hornos -en la Bahía Nassau- Estrobo, un viejo que vive en una cabaña aislada en el inhóspito paisaje de esas latitudes, acoge por una noche un grupo de turistas que han perdido el último barco del día para regresar a su hotel.

Estrobo siente que su tiempo termina y necesita contar una historia...Lo hará a lo largo de esa noche, remontándose años atrás y enlazando personajes.

Baldo regresa a la casa de sus padres, al barrio de la Barceloneta, un barrio que se mantiene a caballo entre entre el tradicional ambiente portuario y marinero y la "modernidad" del Puerto Deportivo construído para los Juegos Olímpicos y los rutilantes edificios que han ido surgiendo y "ocupando" ese espacio. Una dualidad contradictoria de dos mundos que no tienen punto en común.

Le han traicionado y ha perdido su trabajo de ejecutivo y publicista, ha perdido su mujer y todo lo que hasta ahora era su mundo.

La vida de Baldo se desmorona... vaga por las viejas tascas de ese barrio del que huyó en su juventud para buscar otro futuro. Un día conoce al Holandés, un marino que vive en su barco, el "Señor Crusoe", y que se dedica a navegar con grupos que le alquilan el barco por unos días. El Holandés propone a Baldo trabajar para él en el mantenimiento de su barco y cocinando cuando salen a navegar.

El Holandés y su amigo Basilio (otro marino que vive en su "Zorba") no pueden vivir sin el mar... Se pasan la vida recordando travesías, rutas, historias de navegantes... su sueño es navegar el Cabo de Hornos y su forma de ver la vida la del marino. Baldo va impregnándose poco a poco del mundo del mar, de la navegación. Y habrá un momento en que deba elegir ante la posibilidad de volver a su antigua vida.

No voy a darte más detalles... es un libro lleno de referencias al mar, a la gente que vive de él, al lenguaje marinero. Me ha gustado el ritmo de la narración, el lenguaje directo y poético a la vez, con imágenes y pensamientos incisivos.

Un libro para navegar con la imaginación estos fríos y lluviosos días de invierno...